La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los trabajos de los japoneses llegaron a Europa o demasiado tarde, cuando ya no se carecía de mapas, o en un tiempo en que estaban expuestos a erróneas correcciones. En el mapa de los enviados chinos Sajalín tenía carácter insular, pero d’Anville, que no confiaba mucho en él, trazó un istmo entre la isla y el continente. Los japoneses fueron los primeros en explorar la isla, a partir de 1613; pero en Europa se concedió tan poca relevancia a ese hecho que, cuando se debatió la cuestión de la soberanía de Sajalín, solo los rusos invocaron, oralmente y por escrito, los derechos que se derivaban del descubrimiento[8].
Hace ya tiempo que se precisa de una nueva y, en la medida de lo posible, minuciosa exploración de las costas de Tartaria y de Sajalín. Los mapas actuales no son satisfactorios, lo que explica que tanto los navíos de guerra como los comerciales encallen en bancos de arenas y escollos mucho más a menudo de lo que dicen los periódicos. La inexactitud de los mapas hace que los capitanes se muestren especialmente cautelosos, desconfiados y nerviosos. El capitán del Baikal recela del mapa oficial y consulta el suyo, que traza y corrige a cada viaje.