La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En la rada nos encontramos con los buques de guerra Bobr y Tungús y con dos torpederos. Recuerdo otro detalle más: apenas habíamos echado el ancla cuando el cielo se oscureció, se amontonaron nubes de tormenta y el agua adquirió un insólito color verde claro. El Baikal tenía que descargar cuatro mil puds de mercancías del Estado, de manera que pernoctamos en De Castries. Para matar el tiempo, un mecánico y yo nos pusimos a pescar desde cubierta; cogimos unos gobios enormes de gran cabeza, como no los había visto nunca, ni en el mar Negro ni en el mar de Azov. También pescamos alguna platija.