La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Es un hombre alto, enjuto, bien parecido, con una gran barba. Trabaja como escribiente en el departamento de policía; por eso va vestido de civil. Es hacendoso, muy cortés y, a juzgar por su expresión, vive encerrado en sí mismo. Estuve en su alojamiento, pero no lo hallé en casa. Ocupa una pequeña habitación en una isba; encima de la cama, limpia e impecable, cubierta con una manta roja de lana, cuelga el retrato de una dama, probablemente su mujer.