La isla de Sajalin
La isla de Sajalin —¿Y no me maltratarás?
La conversación termina. La mujer es asignada a tal colono y a tal aldea, y el matrimonio civil puede darse por finalizado. El colono regresa a casa con su compañera y, para quedar bien, alquila un carro, a menudo con sus últimos ahorros. Al llegar, la primera tarea de la mujer consiste en encender el samovar, y los vecinos, al ver el humo, comentan con envidia que Fulano ya tiene mujer.