La isla de Sajalin
La isla de Sajalin El puesto de Aleksándrovsk o, más brevemente, Aleksándrovsk, es una pequeña y agradable ciudad de tipo siberiano, de unos tres mil habitantes. No hay ni una sola construcción de piedra o de ladrillo; todas las edificaciones son de madera, sobre todo de alerce: la iglesia, las casas y las aceras. Aquí se encuentra la residencia del comandante de la isla, el centro de la civilización de Sajalín. La prisión está cerca de la calle principal, pero su aspecto exterior se diferencia poco del de un cuartel; por eso Aleksándrovsk no tiene ese severo aspecto penitenciario que esperaba encontrar.
El cochero me condujo a un suburbio de Aleksándrovsk, a casa de un campesino antiguo forzado. Me enseñaron mi alojamiento. Había un pequeño patio pavimentado de troncos, a la manera siberiana, rodeado en todo su perímetro de tejadillos. La casa tenía cinco habitaciones, limpias y espaciosas, amén de una cocina, pero ni rastro de muebles. La dueña, una mujer joven, trajo una mesa y, cinco minutos más tarde, un taburete.
—El precio del alojamiento es 22 rublos con leña; sin leña, 15 —anunció. Al cabo de una hora trajo un samovar y dijo con un suspiro—: ¡Menuda idea venir a este rincón perdido!