La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Desde el punto de vista de la Iglesia, Sajalín constituye una parte de la diócesis de Kamchatka, las islas Kuriles y Blagoveschensk[155]. Los obispos han visitado en repetidas ocasiones Sajalín, viajando con la misma sencillez y soportando en el camino las mismas incomodidades y privaciones que los sacerdotes ordinarios. Cada vez que han venido a poner la primera piedra de una iglesia, consagrar un edificio[156] o visitar las cárceles, han dirigido a los exiliados palabras de consuelo y esperanza. Se puede juzgar el carácter de su actuación a partir del siguiente extracto de una resolución de monseñor Guri, conservada en las actas de la iglesia de Kórsakov: «Si bien no todos ellos tienen fe y están arrepentidos, muchos creen, como he podido constatar personalmente, pues era un sentimiento de fe y de contrición lo que les hacía llorar con amargura cuando prediqué allí en 1887 y 1888. La función de la cárcel no solo debe ser punitiva; también debe despertar en los detenidos buenos sentimientos, sobre todo para que, dadas sus circunstancias, no caigan en la desesperación más absoluta». Los representantes inferiores de la jerarquía eclesiástica comparten ese punto de vista. Los sacerdotes de Sajalín siempre se han mantenido al margen de la idea punitiva y han tratado a los exiliados no como criminales, sino como personas; en ese sentido han demostrado más tacto y comprensión que los médicos o los agrónomos, que a menudo se inmiscuyen en asuntos que no son de su incumbencia.