La isla de Sajalin
La isla de Sajalin La mayor parte de los fugitivos se dirige al norte, al punto de menor separación entre los cabos de Pogobi y Lazarev, o más al norte aún, pues en esa región deshabitada resulta fácil escapar del cordón de vigilancia, coger una barca a los guiliakos o construirse uno mismo una balsa y cruzar al otro lado. Si es invierno y hace buen tiempo bastan dos horas para cubrir la travesía. Cuanto más al norte se dirija, más cerca se encontrará de la desembocadura del Amur y menor será el riesgo de morir de hambre y de frío, ya que, junto al estuario, hay muchas aldeas guiliakas, y las ciudades de Nikoláievsk, Mariinsk y Sofiisk se encuentran cerca, así como algunos asentamientos cosacos, donde un hombre puede contratarse como trabajador durante el invierno y donde, según cuentan, hasta entre los funcionarios hay personas que dan refugio y un pedazo de pan a los desgraciados. Algunas veces, al no saber situar el norte, los fugitivos empiezan a girar en círculo y acaban volviendo al lugar de partida[195].