La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los presos que se fugan inspiran un miedo terrible, lo que explica por qué los castigos que se aplican a un intento de fuga son tan estrictos, tan sorprendentemente severos. Cuando algún vagabundo famoso se escapa de la cárcel de Voievodsk o de una celda, el rumor se extiende enseguida, sembrando el terror no solo en la población de Sajalín, sino también en los habitantes del continente. Se cuenta que el día de la evasión de Bloja, la nueva sumió a los habitantes de Nikoláievsk en tal estado de pánico que el inspector de la policía local juzgó necesario confirmar la noticia por medio de un telegrama: ¿Es cierto que se ha escapado Bloja[200]?
Las fugas representan un peligro para la sociedad por dos motivos: en primer lugar, fomentan y desarrollan el vagabundeo; en segundo, colocan a casi todos los fugitivos en tal estado de ilegalidad que, en la mayoría de los casos, no pueden evitar la comisión de nuevos crímenes. El principal contingente de reincidentes está compuesto por fugitivos; a ellos se deben los crímenes más terribles y temerarios perpetrados hasta la fecha en Sajalín.