La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los habitantes viven con estrecheces, pero en cualquier caso beben té todos los días, fuman tabaco turco, visten como hombres libres, pagan un alquiler e incluso algunos compran las casas de los campesinos que vuelven al continente o se las construyen nuevas. Las tiendas van viento en popa y diversos kulaks, salidos del penal, obtienen beneficios de decenas de miles de rublos.
Hay muchas cosas que siguen estando oscuras, y he llegado a la conclusión de que la mayor parte de las personas que se instalan en Aleksándrovsk llegan de Rusia con dinero y de que gran parte de la población se gana la vida en actividades ilegales. Adquirir las pertenencias de los presos y venderlas en grandes cantidades en Nikoláievsk, explotar a los nativos y a los presos recién llegados, dedicarse al tráfico clandestino de alcohol, practicar la usura a intereses desorbitados, apostar grandes cantidades en los juegos de naipes: esas son las ocupaciones de los hombres. En cuanto a las mujeres, tanto las detenidas como las de condición libre que han seguido voluntariamente a sus maridos, se dedican a la prostitución. Una mujer de condición libre, interrogada por el origen de su dinero en el curso de una investigación, respondió: «Lo he ganado con mi cuerpo».