Búffalo Bill
Búffalo Bill Cuando hubo leído el despacho, el general Terry hizo hacer alto a las tropas y se adelantó solo a consultar con el general Crook. El resultado de esta consulta fue que el ejército del segundo de los nombrados continuara el camino que ya había tomado y que el del general Terry regresara a Yellowstone, cruzando el río. Yo acompañé al general Terry.
Partimos de noche para pasar desapercibidos a los veedores sioux que indudablemente habría por las inmediaciones. Después de una marcha de tres días, llegamos a un vasto valle minado por búfalos, en el que también descubrimos huellas frescas de indios, que habían andado de cacería. En ese momento, cuando las cosas parecían ponerse interesantes, fui mandado a hacer otra vez de correo. Debía llevar unos despachos al coronel Rice. ¿Es que no había en el ejército otro que pudiera realizar tales empresas?
Rice se hallaba acampado en la desembocadura del Glendive Creek en el Yellowstone, que distaba de nosotros unas ochenta millas.