El regreso de Sherlock Holmes. Parte 2
El regreso de Sherlock Holmes. Parte 2 No tenía nada de raro que el señor Lestrade, de Scotland Yard, pasara a visitarnos por las tardes, y sus visitas eran muy bien acogidas por Sherlock Holmes, porque le permitían mantenerse al día de lo que sucedía en la dirección de la policía. A cambio de las noticias que Lestrade traía, Holmes se mostraba siempre dispuesto a escuchar con atención los detalles del caso en el que estuviera trabajando el inspector, y de cuando en cuando, sin intervenir de manera activa, le proporcionaba algún consejo o sugerencia, sacados de su vasto arsenal de conocimientos y experiencia.
Aquella tarde en concreto, Lestrade había estado hablando del tiempo y de los periódicos, y después se había quedado callado, chupando pensativo su cigarro. Sherlock Holmes le miró con interés.
—¿Tiene algo especial entre manos? —preguntó.
—Oh, no, señor Holmes, nada de particular.
—Está bien, cuéntemelo todo.
Lestrade se echó a reír.
