El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville —Se han presentado ya, por lo que observo.
—SÃ. Estaba explicando a Sir Henry que el otoño no es una buena época para la verdadera belleza del páramo.
—¿Cómo? ¿Con quién crees que estás hablando?
—Supongo que se trata de Sir Henry Baskerville.
—No, no —dije yo—. Sólo soy un humilde plebeyo, aunque Baskerville me honre con su amistad. Me llamo Watson, doctor Watson.
El disgusto ensombreció por un momento el expresivo rostro de la joven.
—Hemos sido vÃctimas de un malentendido en nuestra conversación —dijo la señorita Stapleton.
—En realidad no habéis tenido mucho tiempo —comentó su hermano, siempre con los mismos ojos interrogadores.
—He hablado como si el doctor Watson fuera residente en lugar de simple visitante —dijo la señorita Stapleton—. No puede importarle mucho si es pronto o tarde para las orquÃdeas. Pero, una vez que ha llegado hasta aquÃ, espero que nos acompañe para ver la casa Merripit.