El Sabueso de los Baskerville

El Sabueso de los Baskerville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El aspecto de nuestro visitante fue una sorpresa para mí, dado que esperaba al típico médico rural y me encontré a un hombre muy alto y delgado, de nariz larga y ganchuda, disparada hacia adelante entre unos ojos grises y penetrantes, muy juntos, que centelleaban desde detrás de unos lentes de montura dorada. Vestía de acuerdo con su profesión, pero de manera un tanto descuidada, porque su levita estaba sucia y los pantalones, raídos. Cargado de espaldas, aunque todavía joven, caminaba echando la cabeza hacia adelante y ofrecía un aire general de benevolencia corta de vista. Al entrar, sus ojos tropezaron con el bastón que Holmes tenía entre las manos, por lo que se precipitó hacia él lanzando una exclamación de alegría.

—¡Cuánto me alegro! —dijo—. No sabía si lo había dejado aquí o en la agencia marítima. Sentiría mucho perder ese bastón.

—Un regalo, por lo que veo —dijo Holmes.

—Así es.

—¿Del hospital de Charing Cross?

—De uno o dos amigos que tenía allí, con ocasión de mi matrimonio.

—¡Vaya, vaya! ¡Qué contrariedad! —dijo Holmes, agitando la cabeza.

—¿Cuál es la contrariedad?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker