El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville —OÃr a un sabueso en el páramo no habrÃa asustado a un hombre como él hasta el punto de exponerse a una nueva captura a causa de sus frenéticos alaridos pidiendo ayuda. Si nos guiamos por sus gritos, aún corrió mucho tiempo después de saber que el animal lo perseguÃa. ¿Cómo lo supo?
—Para mà es un misterio todavÃa mayor por qué ese sabueso, suponiendo que todas nuestras conjeturas sean correctas…
—Yo no supongo nada.
—Bien, pero ¿por qué tendrÃa que estar suelto ese animal precisamente esta noche? Imagino que no siempre anda libre por el páramo. Stapleton no lo habrÃa dejado salir sin buenas razones para pensar que iba a encontrarse con Sir Henry.
—Mi dificultad es la más ardua de las dos, porque creo que muy pronto encontraremos una explicación para la suya, mientras que la mÃa quizá siga siendo siempre un misterio. Ahora el problema es, ¿qué vamos a hacer con el cuerpo de este pobre desgraciado? No podemos dejarlo aquà a merced de los zorros y de los cuervos.
—Sugiero que lo metamos en uno de los refugios hasta que podamos informar a la policÃa.