El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville —Una última pregunta, doctor Mortimer. ¿Ha dicho usted que antes de la muerte de Sir Charles varias personas vieron esa aparición en el páramo?
—Tres exactamente.
—¿Se sabe de alguien que la haya visto después?
—No ha llegado a mis oÃdos.
—Muchas gracias. Buenos dÃas.
Holmes regresó a su asiento con un gesto sereno de satisfacción interior del que podÃa deducirse que tenÃa delante una tarea que le agradaba.
—¿Va usted a salir, Watson?
—Únicamente si no puedo serle de ayuda.
—No, mi querido amigo, es en el momento de la acción cuando me dirijo a usted en busca de ayuda. Pero esto que acabamos de oÃr es espléndido, realmente único desde varios puntos de vista. Cuando pase por Bradley’s, ¿será tan amable de pedirle que me envÃe una libra de la picadura más fuerte que tenga? Muchas gracias. También le agradecerÃa que organizara sus ocupaciones para no regresar antes de la noche. Para entonces me agradará mucho comparar impresiones acerca del interesantÃsimo problema que se ha presentado esta mañana a nuestra consideración.