El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville —Tiene a su cargo la mansión de los Baskerville.
—Será mejor que nos aseguremos de que sigue allà o de si, por el contrario, ha tenido ocasión de trasladarse a Londres.
—¿Cómo puede usted averiguarlo?
—Deme un impreso para telegramas. «¿Está todo listo para Sir Henry?». Eso bastará. Dirigido al señor Barrymore, mansión de los Baskerville. ¿Cuál es la oficina de telégrafos más próxima? Grimpen. De acuerdo, enviaremos un segundo cable al jefe de correos de Grimpen: «Telegrama para entregar en mano al señor Barrymore. Si está ausente, devolver por favor a Sir Henry Baskerville, hotel Northumberland». Eso deberá permitirnos saber antes de la noche si Barrymore está en su puesto o se ha ausentado.
—Asunto resuelto —dijo Baskerville—. Por cierto, doctor Mortimer, ¿quién es ese Barrymore, de todas formas?
—Es el hijo del antiguo guarda, que ya murió. Los Barrymore llevan cuatro generaciones cuidando de la mansión. Hasta donde se me alcanza, él y su mujer forman una pareja tan respetable como cualquiera del condado.
—Al mismo tiempo —dijo Baskerville—, está bastante claro que mientras en la mansión no haya nadie de mi familia esas personas disfrutan de un excelente hogar y carecen de obligaciones.