El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —SÃ, señor, a lápiz y con letras de imprenta. Sólo el nombre de la cosa, y nada más. He traÃdo algunos de esos papeles para que usted los vea. Mire éste: «JABÓN». Y este otro: «CERILLA». Y éste lo dejó la primera mañana: «DAILY GAZETTE». Todas las mañanas le dejo este periódico con el desayuno.
—Caramba, Watson —dijo Holmes, examinando con enorme curiosidad las hojas de papel que la patrona le iba pasando—. Desde luego, esto es un poco extraño. Lo del aislamiento puedo entenderlo. Pero ¿por qué escribir as� Es un proceso bastante pesado. ¿Por qué no escribe normalmente? ¿Qué le sugiere esto, Watson?
—Que no quiere que se conozca su letra.
—Pero ¿por qué? ¿Qué puede importarle que su patrona tenga una muestra de su escritura? Sin embargo, podrÃa ser como usted dice. Y además, ¿por qué estos mensajes tan lacónicos?
—No tengo ni idea.
—Esto abre todo un magnÃfico campo para la especulación inteligente. Las palabras están escritas con un lápiz de punta gruesa y color violeta, de tipo corriente. FÃjese en que el papel está rasgado por un lado después de haber escrito la palabra, de manera que parte de la «J» de «JABÓN» ha desaparecido. Esto es muy sugerente, Watson, ¿no le parece?
—¿Una medida de precaución?