El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Vaya, veo que su fama ha llegado a Europa. Pues en Norteamérica sabemos todo lo que hay que saber de él. Sabemos que ha intervenido en cincuenta asesinatos, y sin embargo no disponemos de ninguna prueba concreta para acusarle. Le he venido siguiendo la pista desde Nueva York, y durante una semana que llevamos en Londres me he mantenido siempre cerca de él, esperando cualquier excusa para echarle la mano al cuello. El señor Gregson y yo le hemos seguido hasta este edificio de apartamentos que sólo tiene una puerta, asà que no puede escabullÃrsenos. Desde que él entró han salido tres personas, pero podrÃa jurar que ninguna de ellas era él.
—El señor Holmes decÃa algo de unas señales —intervino Gregson—. Y me imagino que, como de costumbre, sabe un montón de cosas que nosotros ignoramos.
En pocas y elocuentes palabras, Holmes explicó la situación, tal como nosotros la veÃamos. El norteamericano dio una palmada que expresaba frustración.
—¡Nos ha ganado la partida!
—¿Qué le hace pensar eso?