El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Espero no haberle hecho daño. Cuando usted me acusó de estar persiguiéndola, perdà el control de mis actos. La verdad es que últimamente no soy dueño de mà mismo. Tengo los nervios como cables eléctricos. Esta situación me supera. Lo que me gustarÃa saber en primer lugar, señor Holmes, es cómo demonios supo usted de mi existencia.
—Estoy en contacto con la señorita Dobney, la institutriz de lady Frances.
—¡La vieja Susan Dobney, con su eterna cofia! La recuerdo muy bien.
—Y ella se acuerda de usted. De los tiempos antes de que…, de que usted juzgara conveniente marcharse a Sudáfrica.