El ultimo saludo de Sherlock Holmes

El ultimo saludo de Sherlock Holmes

Estuve a punto de soltar un grito de júbilo y asombro. Holmes estaba hablando con su voz natural; un poco débil, tal vez, pero la misma voz que yo conocía. Hubo una larga pausa y me dio la sensación de que Culverton Smith estaba mirando a su interlocutor, mudo de asombro.

—¿Qué significa esto? —le oí decir por fin, con voz seca y ronca.

—La mejor manera de representar un papel con éxito es vivirlo —respondió Holmes—. Le doy mi palabra de que durante tres días no he probado alimento ni bebida hasta que usted tuvo la bondad de servirme ese vaso de agua. Pero lo que más echo de menos es el tabaco. ¡Ah, aquí hay cigarrillos! —Oí encenderse una cerilla—. Vaya, vaya. Creo que oigo los pasos de un amigo.

Se oyeron pisadas fuera, se abrió la puerta y apareció el inspector Morton.

—Todo va bien, y éste es su hombre —dijo Holmes. El policía hizo las advertencias de rigor.

—Queda detenido por el asesinato de Víctor Savage —dijo para concluir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker