El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Tres dÃas de ayuno absoluto no embellecen a nadie, Watson. En cuanto al resto, no hay nada que una esponja no pueda curar. Se puede conseguir un efecto de lo más satisfactorio con vaselina en la frente, belladona en los ojos, colorete en las mejillas, y unos pegotes de cera en los labios. Esto de fingirse enfermo es un tema sobre el cual he pensado varias veces en escribir una monografÃa. Y con unos cuantos comentarios acerca de medias coronas, ostras, o cualquier otra extravagancia, se logra producir una excelente impresión de delirio.
—Pero ¿por qué no me dejó acercarme a usted, dado que en realidad no habÃa peligro de contagio?