El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Siéntese en esta silla, Watson. Quiero ponerle al corriente de la situación, ya que puedo necesitar su ayuda esta noche. PermÃtame que le exponga la evolución de este caso, hasta donde yo he podido seguirla. A pesar de que, en sus aspectos fundamentales, resultaba bastante sencillo, ha presentado unas dificultades sorprendentes en lo referente a detener al culpable. En este sentido aún existen huecos que tenemos que rellenar.
»Vamos a retroceder hasta la nota que le entregaron a GarcÃa la noche de su muerte. Podemos descartar esa idea que tiene Baynes de que los criados están implicados en el asunto. La prueba de que no fue asà la tenemos en el hecho de que fue el propio GarcÃa quien organizó la presencia de Scott Eccles, que no podÃa tener otra finalidad que la de asegurarle una coartada. Asà pues, era GarcÃa quien tenÃa un asunto entre manos aquella noche, y al parecer un asunto delictivo, en el curso del cual encontró la muerte. Lo del asunto delictivo lo digo porque sólo un hombre que planea un delito se toma la molestia de prepararse una coartada. Y teniendo esto en cuenta, ¿quién tiene más probabilidades de haber acabado con su vida? Sin duda, la persona contra quien iba dirigido el intento criminal. Hasta aquÃ, me parece que pisamos terreno firme.