El Valle del terror
El Valle del terror —Watson, usted sienta afirmaciones asombrosamente tajantes —contestó Holmes, amenazándome con su pipa— Me las dispara usted lo mismo que balas. Si usted se hubiese limitado a decir que mistress Douglas y Barker conocen la verdad acerca del asesinato y que se confabularon para ocultarla, entonces yo podrÃa darle una contestación terminante. Estoy seguro de que es asÃ. Pero esa otra mortal sugerencia de usted, ya no la veo tan clara. Sopesemos por un instante las dificultades que se oponen a ella… Partiremos del supuesto de que esta pareja se halla unida por los lazos de un amor pecaminoso y que decidieron desembarazarse del hombre que se interponÃa entre ellos. Se trata de una suposición de mucho bulto, y que, no obstante una discreta investigación realizada entre la servidumbre, no se ha logrado comprobar. Todo lo contrario, existen muchas pruebas de que los esposos Douglas sentÃan gran afecto el uno por el otro.
—Estoy seguro de que eso no puede ser verdad —exclamé yo, recordando el rostro bello y sonriente que habÃa visto en el jardÃn.
—Bien pero por lo menos producÃan esa impresión. Sin embargo, demos por supuesto que se trata de una pareja extraordinariamente astuta que consigue engañar a todos sobre ese punto y que se confabula para asesinar al marido. Da la casualidad de que éste es un hombre que se encuentra amenazado por algún peligro…