El Valle del terror
El Valle del terror —Bueno, bueno, seguramente que el asunto no se presenta tan desastroso. El mensaje cifrado empieza con una cantidad en números voluminosos, ¿no es cierto? Tomemos como hipótesis de trabajo que ese quinientos treinta y cuatro es la página concreta a que se refiere el mensaje cifrado. Tendremos entonces que se trata de un libro voluminoso, y ya con esto llevamos algo adelantado. ¿Qué otras indicaciones tenemos acerca de la Ãndole de este libro? El signo siguiente es C2. ¿Qué le sugiere a usted, Watson?
—CapÃtulo segundo, desde luego.
—Es difÃcil, Watson. Convendrá usted conmigo en que, una vez dado el número de la página, huelga dar el del capÃtulo. Y también en que, si el capÃtulo segundo llega a la página quinientas treinta y cuatro, la extensión del primero habrá resultado intolerable.
—¡Columna! —exclamé.
—MagnÃfico, Watson. Esta mañana está usted relampagueante. Debe de significar columna, o yo estoy muy equivocado. FÃjese, pues, en que empezamos a representamos un libro muy voluminoso, impreso a doble columna, de gran altura, ya que una de las palabras del documento está iniciada con el número doscientos noventa y tres. ¿Hemos llegado con esto a los lÃmites de lo que puede proporcionarnos el razonamiento?
—Me temo que sÃ.