El Valle del terror
El Valle del terror —SÃ, algo tengo leÃdo, es cierto; pero siempre creà que era una pura fantasÃa. Quizás estos hombres tengan alguna razón para actuar como lo hacen. Quizá se sienten perjudicados y no tienen otro recurso para defenderse.
—¡Oh Jack, no quiero oÃrte hablar asÃ! ¡Asà es cómo habla… el otro!
—¿Baldwin? ¿Que Baldwin habla as�
—Y por eso siento por él tal repugnancia, ¡Oh Jack! Ahora puedo decirte la verdad: ¡cómo le odio! Pero también le temo. Le temo por mÃ, pero sobre todo le temo por mi padre. Estoy segura de que, si yo me atreviera a decir que lo siento, caerÃa sobre nosotros alguna gran desgracia. Por esa razón le voy dando largas con medias promesas. Para decir verdad, ésa era nuestra única esperanza. Pero si tú quisieras huir conmigo, Jack, podrÃamos llevar con nosotros a mi padre y vivir para siempre lejos del poder de estos malvados.
Nuevamente reflejaron las facciones de McMurdo la lucha interior, y nuevamente se endurecieron como el granito.
—Ettie, ningún daño te ocurrirá a ti ni a tu padre tampoco. En cuanto a esos malvados, espero que, antes que hayamos llegado al final del asunto, descubrirás que yo soy tan malo como el peor de ellos.
—¡No, Jack, no! ¡Dondequiera que viviésemos, tendrÃa yo fe en ti!