El Valle del terror
El Valle del terror Aquella noche hubo gran cuchipanda en la sala de la logia de la Casa de la Unión. No sólo se celebró la muerte del gerente y del ingeniero de la mina de Crow Hill, lo que obligaría a esta sociedad a seguir la norma de las demás compañías del distrito, amenazadas y aterrorizadas, sino también por otro triunfo lejano conseguido por manos de la logia misma. Entonces se supo que, cuando el delegado del distrito envió cinco hombres seguros para dar el golpe de Vermissa, había pedido a cambio que se eligiese en Vermissa secretamente a tres hombres y se los enviase para matar a William Hales, de Stake Royal, uno de los propietarios de minas más conocidos y más populares del distrito de Gilmerton, hombre que no se creía que tuviese un solo enemigo en el mundo, porque desde cualquier punto de vista era un patrono modelo. A pesar de ello, había insistido en que los obreros debían producir y había despedido a algunos borrachos y haraganes que eran miembros de la todopoderosa sociedad. No modificó su resolución, a pesar de que aparecieron en la parte exterior de su puerta esquelas de defunción. Se encontraba, pues, en un país libre y civilizado, condenado a muerte.