El Valle del terror
El Valle del terror —No, no; tendrás que venir conmigo. Si este valle se me cierra y ya nunca puedo regresar al mismo, ¿cómo voy a dejarte aquÃ, mientras estoy, quizá, en un lugar oculto, sin medios siquiera para hacer llegar hasta ti un mensaje? Tienes que venir en mi compañÃa. En la población de donde procedo conozco yo una buena mujer, y con ella te dejaré hasta que nos casemos. ¿Vendrás?
—SÃ, Jack, iré.
—¡Que Dios te bendiga por la confianza que en mà tienes! Si yo abusase de ella, serÃa un demonio salido del infierno. Pues bien: Ettie, ten en cuenta que mi mensaje será nada más que de una palabra, y cuando llegue a ti lo dejarás todo y marcharás en lÃnea recta a la sala de espera de la estación, donde permanecerás hasta que yo vaya en busca tuya.
—Lo mismo si es de dÃa que si es de noche, yo acudiré a tu llamada, Jack.