El Valle del terror
El Valle del terror La proposición fue adoptada en el acto y nombrado el comité. Lo formaban, además del presidente y de Baldwin, el cara de buitre Harraway; Cormac, el Tigre, el joven bestial y asesino; Cárter, el tesorero, y los hermanos Willaby, hombres temerarios y desesperados que no reparaban en nada.
La cuchipanda habitual de la logia fue breve y poco ruidosa. Se cernÃa sobre todas las imaginaciones una nube, y eran muchos los que por vez primera descubrÃan esa vengadora nube de la justicia avanzando por el cielo sereno bajo el que llevaban viviendo tanto tiempo. Los horrores de que habÃan hecho vÃctimas a los demás habÃan llegado a ser parte integrante de sus vidas, y el pensamiento de que tuvieran que pagar por ello se habÃa hecho remotÃsimo. Por eso se sobresaltaron aún más ahora, que lo veÃan tan cerca. Se disolvieron a una hora temprana y dejaron a sus jefes reunidos en consejo.
—Venga ya, McMurdo —dijo McGintv cuando estuvieron a solas.
Los siete hombres permanecieron rÃgidos en sus asientos.
—Dije hace un momento que conocÃa a Edwards el Pajarraco —explicó McMurdo—. No hará falta que les diga que él no vive aquà bajo ese nombre. Es un individuo valeroso, os lo aseguro, pero no es un loco. Pasa por ser Steve Wilson, y se hospeda en Hobson’s Patch.
—¿Cómo lo sabes?