El Valle del terror
El Valle del terror A costa de un kilómetro de la población y en el centro de un antiguo parque, célebre por sus hayas corpulentas, se alza la antigua casa señorial de Birlstone. Una parte de este venerable edificio data de los tiempos de la primera cruzada, época en la que Hugo de Capus levantó una fortaleza en el centro de las posesiones que le habían sido otorgadas por el Rey Rojo. Esa fortaleza fue destruida por el fuego el año 1543; algunas de sus piedras angulares ennegrecidas por el humo fueron empleadas cuando, en la época jacobea, se levantó una casa de campo construida de ladrillo sobre las ruinas del castillo feudal. La casa solariega, con sus múltiples tejadillos triangulares y sus ventanas pequeñas y de paneles en forma de diamante, seguía estando, más o menos, tal cual la dejó el constructor en las primeras décadas del siglo XVII. De los dobles fosos que habían servido de defensa a su predecesor más guerrero, el exterior llegó a cegarse, desempeñando la humilde función de huerto. Aún subsistía el interior rodeando toda la casa con una anchura de doce metros, aunque sólo tenía ahora una profundidad de muy pocos. Un arroyo pequeño alimentaba el foso y después proseguía su curso; por eso aquella capa de agua, aunque turbia, no ofrecía nunca el aspecto de una ciénaga ni resultaba dañosa para la salud. Las ventanas cié la planta baja distaban menos de treinta centímetros de la superficie del agua. La única vía de acceso a la casa era un puente levadizo, cuyas cadenas y cabrestantes llevaban muchísimo tiempo rotos y tomados de la herrumbre. Sin embargo, los últimos habitantes de la casa solariega, dando pruebas de una energía elocuente, arreglaron esto último; en su consecuencia, no sólo era posible en la actualidad levantar el puente levadizo, sino que, en realidad, era levantado todas las tardes y bajado todas las mañanas. De esa manera, resucitando las costumbres de los viejos tiempos feudales, la casa señorial quedaba por la noche convertida en una isla. Este hecho ejerció influencia muy directa en el misterio que muy pronto habría de atraer la atención de toda Inglaterra.