El Valle del terror
El Valle del terror El sargento encontró el puente levadizo bajado, las ventanas iluminadas y a todos los habitantes de la casa en un estado de confusión y alarma desatinados. Los criados, con los rostros lívidos, se apretujaban en el vestíbulo, mientras que el aterrado despensero se retorcía las manos en el umbral de la puerta. Unicamente Cecil Barker parecía ejercer el control de sí mismo y de sus emociones. Abtió la puerta más próxima a la entrada e indicó al sargento que le siguiese. En ese instante llegó el doctor Wood, médico general del pueblo y hombre activo y capaz. Los tres hombres penetraron juntos en la habitación siniestra, y el horrorizado despensero fue tras ellos, cerrando la puerta, a fin de que las mujeres de la servidumbre no viesen la terrible escena.