El Valle del terror
El Valle del terror —ServirÃa de gran ayuda a la PolicÃa que estos artefactos estuviesen numerados y registrados —dijo el inspector—. Pero conformémonos con lo que hemos encontrado. Ya que no nos sea posible descubrir adónde marchó, averiguaremos por lo menos de dónde vino. Pero, por todo lo más asombroso, ¿cómo es que ese individuo se la dejó aquÃ? ¿Y cómo diablos se las compuso para huir sin la bicicleta? Holmes, estoy viendo que no conseguimos proyectar un rayo de luz sobre este caso.
—No, ¿verdad? —contestó mi amigo, meditabundo—. ¡Conque no!