Historia del espiritismo
Historia del espiritismo Algunos datos personales acerca de Swedenborg pondrán digno fin a este examen de sus doctrinas. Fué un hombre frugal, práctico, gran trabajador y enérgico en su juventud, y sumamente amable en la vejez. La vida hubo de convertirle en una criatura bondadosa y venerable. Era plácido, sereno, bien dispuesto para toda clase de conversaciones que no versaran sobre temas psÃquicos, a no ser que asà lo desearan sus contertulios. El objeto de todas sus conversaciones era siempre notable, si bien se veÃa afligido por una tartamudez que le dificultaba la pronunciación. Era alto, delgado, de rostro espiritual, con ojos azules; usaba peluca hasta los hombros y trajes obscuros, calzón corto, hebillas en los zapatos y bastón.
Swedenborg sostenÃa que una nube pesada rodeaba a la tierra debido a la groserÃa psÃquica de la humanidad, y que sólo de tiempo en tiempo tenÃa lugar un claro, del mismo modo que el relámpago ilumina la atmósfera material. Vió que el mundo adquirÃa en sus dÃas una posición peligrosa debido a la sinrazón de las Iglesias y a la reacción contra la falta absoluta de religión, consecuencia de aquélla. Algunas autoridades psÃquicas modernas, especialmente Vale Owen, han hablado de esa densa nube, existiendo la sensación general de que no puede aplazarse por mucho tiempo el necesario proceso de la purificación religiosa.