Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes —Lo he jurado con el más solemne de los juramentos que puede hacer un hombre.
—En tal caso, creo que es probable que el asunto no siga adelante. Pero si volvemos a toparnos con usted, todo saldrá a relucir. Verdaderamente, señor Holmes, estamos en deuda con usted por haber esclarecido el caso. Me gustarÃa saber cómo obtiene esos resultados.
—Éste lo obtuve —dijo mi amigo— sentándome sobre cinco almohadas y consumiendo una onza de tabaco. Creo, Watson, que, si nos ponemos en marcha hacia Baker Street, llegaremos a tiempo para el desayuno.