Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes —¿Ah, s� —dijo Holmes, mirándola intensamente—. Está claro que la señora Toller sabe más del asunto que ninguno de nosotros.
—SÃ, señor. Sé bastante y estoy dispuesta a contar lo que sé.
—Entonces, haga el favor de sentarse y oigámoslo, porque hay varios detalles en los que debo confesar que aún estoy a oscuras.
—Pronto se lo aclararé todo —dijo ella—. Y lo habrÃa hecho antes si hubiera podido salir de la bodega. Si esto pasa a manos de la policÃa y los jueces, recuerden ustedes que yo fui la única que les ayudó, y que también era amiga de la señorita Alice.