El Agente secreto
El Agente secreto —Lógico —protestó el otro—. Hay muchas clases de lógica. Esta pertenece a la clase más lúcida. América está muy bien. Es este paÃs el peligroso, con su concepción idealista de la legalidad. El espÃritu social de este pueblo está envuelto en prejuicios escrupulosos, y eso es fatal para nuestro trabajo. ¡Usted habla de Inglaterra como de nuestro único refugio! Tanto peor. ¡Capua! ¿Para qué queremos refugios? Aquà ustedes hablan de publicaciones, conspiran, y no hacen nada. Yo dirÃa que es muy conveniente para los Karl Yundts.
Se encogió de hombros ligeramente, y después añadió con la misma despreocupada seguridad: