El Agente secreto
El Agente secreto —Verdad —confesó la voz profunda, suave—. Hice llamar a Heat. Usted todavÃa es más bien novicio en su nuevo destino. ¿Y cómo le está yendo por allá?
—Creo que aprendo algo cada dÃa.
—Por supuesto, por supuesto. Espero que salga adelante.
—Gracias, sir Ethelred. Conocà algo hoy dÃa, e incluso hace alrededor de una hora. En este asunto hay mucho que no corresponde a un atentado anarquista habitual, incluso cuando se lo examina con toda la profundidad posible. Es por eso que estoy aquÃ.
El hombre superior puso sus brazos en jarra, con los dorsos de sus grandes manos apoyados en sus caderas.
—Muy bien. Adelante. Pero sin detalles, por favor. Libéreme de los detalles.