El Agente secreto
El Agente secreto El subcomisario hizo una pausa, y después agregó:
—Esos individuos son una perfecta peste.
A fin de levantar su mirada inclinada hasta el rostro del que hablaba, el Personaje de la alfombra, gradualmente, habÃa echado todavÃa más atrás la cabeza, cosa que le daba un aspecto de extraordinaria altivez.
—¿Por qué no dejárselo a Heat?
—Porque es un viejo funcionario del departamento. Ellos tienen su moral propia. Mi lÃnea de investigación le parecerÃa una terrible perversión del deber. Para él, el verdadero deber consiste en atribuir culpabilidad a todos los anarquistas destacados que sea posible, sobre la base de algún ligero indicio que haya recogido durante la investigación en el terreno; en tanto que yo, dirÃa él, estoy inclinado a reivindicar su inocencia. Trato de ser lo más claro que puedo al presentarle este oscuro asunto sin detalles.
—¿Él harÃa eso, cree usted? —murmuró la orgullosa cabeza de Sir Ethelred desde su inaccesible elevación.