El Agente secreto

El Agente secreto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sus manos temblaban de tal modo, que falló dos veces en la tarea de volver a sujetar su velo. La señora Verloc ya no era una persona de ocio e irresponsabilidad. Ella tenía miedo. El acto de acuchillar al señor Verloc sólo había sido un golpe. Había aliviado la tensa agonía de gritos estrangulados en su garganta, de lágrimas que se habían secado en sus ojos ardientes, de la enloquecedora e indignada ira ante el papel atroz desempeñado por ese hombre, que ahora era menos que nada, al despojarla de ese niño. Había sido un golpe oscuramente preparado. La sangre que goteaba al suelo desde el mango del cuchillo lo había convertido en un caso extremadamente sencillo de asesinato. La señora Verloc, que siempre se abstenía de mirar las cosas en profundidad, se vio obligada a mirar el fondo mismo de esta cosa. Ahí no vio ninguna cara obsesionante, ninguna sombra acusadora, ninguna visión de remordimiento, ninguna clase de concepción ideal. Vio allí un objeto. Ese objeto era el patíbulo. La señora Verloc tenía miedo del patíbulo.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker