El pirata

El pirata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué es lo que pasa? ¿No es la embarcación que le trajo hasta aquí? ¿No me la quiere vender? —Peyrol esperó un poco—. ¿Por qué no habría de hacerlo?

El patriota no tenía, al parecer, ninguna objeción firme. Se limitó a mascullar algo acerca de que la tartana estaba muy sucia, lo que hizo que Peyrol le mirara con un intenso asombro.

—Estoy dispuesto a quedármela tal cual está.

—Seré franco con usted, ciudadano. Verá, estando esa tartana atracada en Tolón, un grupo de traidores fugitivos, hombres, mujeres y niños también, subió a bordo y cortó las amarras con ánimo de escapar. Pero los vengadores no estaban lejos y supieron hacer su trabajo con rapidez. Cuando otro hombre y yo dimos con la tartana, detrás del Arsenal, hubimos de limpiar de cadáveres el camarote y la bodega, tirándolos por la borda. Así que la encontrará usted muy sucia. No tuvimos tiempo de adecentarla.

Peyrol sintió ganas de reír. Había visto cubiertas anegadas en sangre, y había ayudado a tirar cadáveres por la borda después de un combate, pero dirigió una mirada hostil al ciudadano. «Intervino, sin duda, en la masacre», pensó. Pero no hizo comentario alguno. Recordó simplemente el enorme candado que guardaba el osario vacío de popa. El terrorista insistió:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker