El pirata
El pirata —De verdad que no tuvimos un momento para limpiarla. Las circunstancias eran de tal Ãndole que me vi obligado a huir rápidamente, por miedo a que aquellos falsos patriotas me prepararan una carmañola u otra. En mi sección se dieron conflictos muy amargos. Y yo no era el único en huir, ¿comprende?
Peyrol cortó aquellas explicaciones con un ademán. Pero antes de que ambos se fueran a la cama, podÃa considerarse el dueño de aquella trágica tartana.