El pirata

El pirata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Piensa que estoy de permiso? Le digo que estoy de servicio. ¿No me cree?

Peyrol dejó escapar un fuerte suspiro.

—Sí, le creo. Así que piensa echarle el guante a ese barco. Y le han enviado a usted con una misión. Bueno, eso no hace que le vea con mejores ojos.

—Es usted un hombre raro, Peyrol —dijo el teniente—. Creo que me querría ver muerto.

—No. Sólo fuera de aquí. Pero tiene usted razón. Peyrol no siente simpatía alguna hacia su rostro ni hacia su voz. Ya han hecho bastante daño.

Jamás había llegado ninguno de los dos a tales términos de intimidad. Y no había necesidad de que se miraran. El teniente pensó: «No puede contener su recelo», sin que su pensamiento albergara malicia o desdén, pues tenía mucho que ver con la desesperación. Suavemente dijo:

—Enseña usted los dientes como un perro viejo, Peyrol.

—Hay veces que siento ganas de lanzarme a su cuello —dijo Peyrol, en una especie de susurro controlado—. Y eso es algo que a usted le divierte mucho.

—Así que me divierte. ¿Doy la impresión de ser un hombre divertido?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker