El pirata
El pirata —Creo que no debà haberle escuchado —dijo—. La idea era fascinante, sin embargo, y resultaba difÃcil suponer cómo podÃa afectar a otras personas. Lo peor fue perder un hombre. Pienso que quizá podamos recuperarle. Puede haber sido capturado por los labriegos o haber sufrido un accidente. Resulta insoportable pensar que pueda estar al pie de alguna peña con una pierna rota. He ordenado que preparen el primer cúter y el segundo, de los que le entrego el mando para que penetre usted en la caleta y, si es necesario, realice una pequeña pesquisa en tierra. Por lo que sabemos, nunca ha habido tropas en esa penÃnsula. Pero examine primero la costa.
Se extendió un poco más en la precisión de sus instrucciones, y después subió a cubierta. El Amelia cubrió, remolcando los cúteres, la mitad del camino al Passe, donde se ordenó soltar los botes, y, antes de que partieran, se dispararon, en rápida sucesión, los cañonazos.
—Asà —le explicó el capitán Vincent a Bolt—, sabrá Symons que le estamos buscando, y si se ha escondido en algún lugar de la costa, acudirá a donde usted le pueda ver.