El pirata

El pirata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—He decidido desempeñar el papel de portador de mensajes. Como usted mismo dijo, Peyrol, no es posible comprar a un hombre, quiero decir a un hombre honrado. De manera que encuentre usted el barco y déjeme a mí lo demás. En dos o tres días… Está usted bajo la obligación moral de prestarme su tartana.

Peyrol no contestó. Estaba pensando que Réal se había percatado de la señal, si bien resultaba imposible decir si su significado tenía que ver con la muerte por inanición o por enfermedad a bordo de un barco prisión inglés, o por cualquier otra causa. Aquel oficial naval no era el hombre en quien pudiera confiar. No podía contarle, por ejemplo, la historia de su prisionero y de lo que había hecho con él. La historia resultaba completamente increíble, por supuesto. El inglés que mandaba aquella corbeta no tenía razón visible, concebible o probable para enviar un bote a esa ensenada precisamente. Peyrol mismo encontraba realmente difícil dar crédito a lo que había ocurrido. Y pensó: «Si se lo contara, el teniente no pensaría sino que soy un viejo bribón en tratos traicioneros con el inglés desde sólo Dios sabe cuánto tiempo hace. Ninguna de mis palabras le persuadiría de que todo fue tan inopinado para mí como si la luna se hubiera desprendido del cielo».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker