El pirata
El pirata Desde su posición en el mirador y a través de una lluvia cada vez más tenue, Réal vio las puntiagudas velas latinas deslizarse alrededor del extremo norte de Porquerolles y desvanecerse más allá de la tierra. El Amelia izó velas poco después, de una manera que dejaba fuera de toda duda su intención cazadora. Su orgulloso velamen desapareció oculto por la costa de Porquerolles. Cuando desapareció, Réal se volvió a Arlette.
—Vámonos —dijo.