La aventura

La aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No obstante, Carlos solía declarar con cariñoso cinismo que el brazo se lo había partido un campesino polaco con su garrote mientras Castro trataba de robar un cerdo en un establo…

—Sin embargo, yo le corté el cuello —gruñó siniestramente Castro—, así; pero eso poco importa… incluso es preferible. Mirad cómo atravieso a esta mosca… pues así hice con él y no veáis lo asombrado que estaba. No se lo esperaba.

En realidad había empalado a una cucaracha que reptaba. Se pasaba el día cocinando platos extraordinarios, agachado horas enteras delante de un pequeño brasero de carbón que encendía subrepticiamente detrás de su litera, haciendo continuos sucedáneos del gazpacho.

Todas estas cosas, aunque intensificaban el romanticismo de la trayectoria de Carlos, acrecentaban también el misterio. Un día le pregunté:

—Pero ¿por qué vas a Jamaica si tu destino es Cuba?

Me miró, sonriendo con algo de tristeza.

—Ay, Juan mío —dijo—. España no es como tu Inglaterra, un país estable y sin cambios. El partido que gobierna hoy en día no me agrada y es dueño tanto de Cuba como de España. Pero en su provincia mi tío gobierna solo. Allí estaré a salvo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker