La aventura

La aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Eso despertó mi curiosidad y, a partir de entonces, un poco de todo aquel misterio pareció embargar al segundo oficial, que con anterioridad no había sido para mí más que un nativo de Nueva Escocia, alto y cetrino, de acento desagradable y modales más bien insolentes. Empecé a observarle intermitentemente y me alarmé bastante al sospechar, con bastante fundamento, que él también me observaba a mí. En una ocasión en particular creí advertirlo. El segundo oficial recorría maquinalmente la cubierta con las manos en los bolsillos. En el momento en que detuvo su marcha para escupir al mar, muy cerca de mí, Carlos dijo:

—Oye tú, Juan, ¿qué vas a hacer en Jamaica?

La sensación de que nos aproximábamos a tierra se extendía ya por todo el barco. El segundo oficial me miró de soslayo con aire enigmático y se alejó lentamente. Le dije que iba a la hacienda Horton, de Rooksby, para convertirme en plantador con míster Macdonald, el agente de aquél. Carlos se encogió de hombros. Supongo que le había hablado con cierta vivacidad.

—Ah —dijo, aparentando gran sensatez y experiencia, así como desilusión—, poco más o menos lo mismo que hacías en tu casa… pasados los primeros días. Trabajo duro y una gran monotonía.

Se puso a toser violentamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker