La aventura

La aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ajá! —gruñó débilmente—. ¿Lo ha tirado? Yo también: el primer trozo. No importa. No puedo tragar nada más por ahora.

Su voz era como el crujido del pergamino a mis pies.

—No lo busque, don Juan. Los pecadores al infierno… ¡Ajá! Demonio. No pude resistir.

Me dejé caer cerca de él. Parecía retorcerse en el suelo murmurando «Sed… sed… sed». Su cuchilla golpeaba la roca, después todo quedó en calma. ¿Estaría muerto? De pronto comenzó a hablar con sorprendente animación.

—¡Señor! Para eso tendrán que matar ganado.

Esa idea lo desvelaba. Probablemente habrían estado disparando. Pero había una manera de desjarretar en silencio a una vaca; y las llanuras eran vastas, la hierba alta, y las reses muertas podían esconderse de las miradas ajenas; además, los rebaños sólo los juntaban dos veces al año. Su voz desesperada se apagó tras un lúgubre derrumbamiento y se quedó de nuevo tan callado como un muerto.

—¡No! No puedo soportarlo más —dijo vigorosamente.

Se negaba a soportar todo aquello. Sufría demasiado. No había ninguna esperanza. Los agobiaría con sus maldiciones y luego saltaría desde la cornisa.

—Adiós, señor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker