Nostromo
Nostromo Con el transcurso del tiempo Nostromo descubrió su preferencia por la más joven de las dos hermanas. Entre la rubia y él existÃan ciertas semejanzas de carácter, necesarias para que la confianza e inteligencia mutuas sean completas, sin que importen nada otras posibles diferencias de temperamento, bien marcadas, ya que sólo servirÃan para ejercer su especial fascinación por vÃa de contraste. La que fuera su esposa deberÃa conocer su secreto, y cuando no, la vida serÃa imposible. SentÃase atraÃdo por Gisela, muchacha de mirar ingenuo y nÃvea garganta, dócil, callada, ávida de emociones en medio de su apacible indolencia. Y al contrario Linda, con su rostro de intensa y apasionada palidez, carácter enérgico, fogosidad de lenguaje, resabios de melancolÃa y desdén, astilla del viejo tronco, verdadera hija del austero republicano, aunque con la voz de Teresa, le inspiraba una profunda desconfianza. Por otra parte, la pobre muchacha no podÃa disimular su amor a Gian Battista. Éste veÃa que era violento, exigente, suspicaz, sin reservas, como su alma. Pero Gisela, por su belleza blonda y cálida, exterior placidez de su genio, prenda de dócil sumisión, y por el encanto de su misteriosa condición aniñada, excitaba su pasión y aliviaba sus temores para lo venidero.