Situacion limite
Situacion limite Caminando con aplomo y sin prisas por el muelle, el capitán Whalley apartaba la mirada de los familiares fondeaderos. Dos generaciones de marineros nacidos desde el momento en que él pasó su primera jornada en el mar, se interponÃan entre él y todos aquellos barcos anclados. El suyo estaba vendido, y él se preguntaba: ¿Y ahora, qué?
De ese sentimiento de soledad y vacÃo interior —y también de pérdida, como si le hubiesen arrancado violentamente el alma— surgió al principio un deseo de salir corriendo hacia su hija.
—Aquà tienes hasta el último penique que me queda —le dirÃa—. Tómalo, cariño. Y aquà tienes a tu anciano padre: tienes que cogerle también.