Situacion limite
Situacion limite Cuando recorría las cubiertas empujaba brutalmente con el hombro a cualquiera que se le cruzase en el camino; pero los marineros malayos habían aprendido a apartarse. Se veía obligado a tolerarlos debido a la necesidad de trabajo manual en el barco. Él tenía que luchar y hacer planes para mantener a flote el Sofala… ¿y qué recibía a cambio? Ni siquiera el suficiente respeto. No podrían agradecérselo ni aunque todos sus pensamientos y acciones fuesen dirigidos a tal fin. Para esta época, había él dejado muy atrás la vanidad de la posesión y la vanagloria del poder, y sólo le quedaban los problemas materiales, el miedo de perder aquella posición que había resultado no valer la pena, y un ansia mental constante que ninguna sumisión abyecta de los hombres podía compensar.